Cuando empecé a tener la sospecha de que estaba embarazada, además de por faltarme alguna otra cosa…, porque me sentía muy rara, probamos suerte con el primer test de embarazo, NEGATIVO!!!…que desilusión, como es posible!!!, pero una semana después volvimos a probar, no le quitábamos ojo al Predictor y cuando pensábamos que serían otros 9 euros perdidos, apareció una pequeña y débil rayita rosa que nos hizo saltar de alegría. Ahí empezó una ilusión que nos durará toda la vida y que dentro de tres meses y medio se llamara Laura.
![]()
Salimos corriendo por el pasillo, no nos lo pensamos, nos vestimos y rápidamente fuimos a coger una botella de champan que teníamos preparada para este momento (llevaba 3 meses en la nevera), salimos por la puerta para ir a ver a nuestros padres y decirles: ¡Que vais a ser abuelos!, no podíamos creerlo, con el predictor en una mano y la botella en la otra, el manos libres del coche puesto llamando a Arantxa para contárselo, que locura!!!, no podíamos aguantar y eso que nuestros padres viven cerquita.
Serian casi las 11 de la noche cuando aparecimos por casa de mis suegros, y después de celebrarlo…todos nos montamos en el coche y para casa de mis padres. Intentamos aparentar que íbamos de paso por casa de mis padres después de cenar fuera, pero mi madre pensó… “Esta se ha enfadado con Javi”, cuando nos abrió la puerta y nos vio a todos con el predictor en la mano y una sonrisa que nos ocupaba la cara entera, otra vez a celebrarlo. Todos locos perdios!!!!.
Llamamos a mi padre que estaba en Barcelona, a mis abuelos, a la abuela de Javi…a todos!!! Es que no podíamos aguantarnos!!!.
Evidentemente, al día siguiente íbamos dando tumbos por el trabajo porque esa noche no pudimos dormir.
