Pues ya estamos aquí de vuelta para seguir contando nuestras aventuras pre-papás (perdón: pre-mamá y pre-papá).
Pues eso… lo que dice el título de este post: El jueves pasado tuvimos nuestra primera clase de preparación al parto.
En principio era en el instituto Miramar en pleno Limonar, pero cuando llegamos allí (6 menos 10) nos dijeron que habían cambiado de sitio (sin previo aviso, claro) y que se habían mudado las clases a Croasa (una residencia de ancianos al tuti-plen).
Bueno, no tuvimos demasiada mala suerte ya que un sitio del otro está a apenas un par de kilometrillos, que en nuestro vuga llegamos en 2 minutos…. mas cinco minutos para salir del parking del Miramar y aparcar en pleno mayorazgo).
Total, que mas o menos no llegamos a la hora, pero tampoco pasa nada… Resulta que estas clases son cíclicas, o sea, que tu llegas un día y están dando un tema (en nuestro caso fue la lactancia) y según vas dando clases pues las cubres todas. En total son 7 u 8 clases.
Lo mas emocionante (sí que pasa???) fueron un par de parejas que llegaron a mitad de la clase con los niños recién nacidos. La matrona se dio un paseo con ellos y claro, al estar a las puertas, pues te emocionas mas al pensar que ya mismo tendrás a la tuya.
Sobre estas parejas, pues cada una contaba su experiencia: una que si estaba mamando a todas horas, la otra que si apenas mamaba, una que si las visitan son un coñazo, la otra que si ya le habían visto las tetas todo el mundo… En fin, que nos dio la impresión de que los primeros días/semanas/meses van a ser un poco un caos y que hay que ponerse duro con la familia para que te dejen estar con tu hija..
En la clase en sí no explicaron mucho: Como debía lactar el bebé, cuando y las técnicas para no agobiarse, el sacaleches y los biberones.
Para terminar o mejor dicho, para seguir la clase, le pidió a las que estaban “a punto de caramelo” que le pasaran sus últimos “monitores” para enseñarlos y comentarlos. Aquí un poco de lo mismo: un par de ellas tenían el gráfico del niño tranquilo y la otra lo tenía juguetón (eran 3 gráficos los que enseñaron); Mientras que en los gráficos de las madres se veía como una lo tenía “irritado” (que es bueno porque demuestra que ya empieza a dilatar) y las otras 2 apenas se movían (que no es del todo bueno, ya que si no dilata tendrán que parir por cesárea).
Bueno, y para terminar la clase, a aquellas que estaban entre la semana 38 y 39 las puso a “soplar” y “empujar”… que es como los estiramientos y calentamientos antes de un partidito de “furgol”.
Hasta aquí todo lo que fue la primera clase de preparación.
Por cierto, esta semana tenemos la última ecografía 4D!!!
